Náaybi Lu’um un espacio que conecta horizontes.
- Gabriel Sulub

- 26 jul 2024
- 2 Min. de lectura
La llegada de megaproyectos a Felipe Carrillo Puerto, Quintana Roo han traído consigo múltiples cambios a nivel ambiental lo que pone en riesgo la biodiversidad del entorno.
La alta especulación en la venta de tierras propició que vecinos de nuestra comunidad oferten sus predios, incrementando de dos a tres veces su valor, ocasionando la fragmentación acelerada de nuestro territorio que amenaza las selvas más importantes de Quintana Roo.
La cooperativa Túumben K’óoben viendo esto como una oportunidad; a inicios del 2022 adquirió una propiedad de 51 hectáreas de selva a través del apoyo de una organización alemana denominada Salva la Selva con la finalidad de proteger y conservar una porción del patrimonio; en el lugar, de manera estratégica y ordenada, se ha fomentado distintas áreas productivas: manejo de abejas meliponas, aves de traspatio de importancia alimenticia tradicional, cerdo pelón, huertos y milpa donde se promueve la preservación de las principales semillas y plantas del sistema alimentario tradicional y ancestral del pueblo maya es así como nació en Felipe Carrillo Puerto, Quintana Roo el Centro Agroecológico y de Conservación Náaybi Lu’um que en lengua maya significa “Tierra Soñada” como un espacio que conecta horizontes.

Equipo de trabajo del Centro Agroecológico y de Conservación Náaybi Lu’um con representante de la organización alemana “Salva la Selva”
Actualmente Náaybi Lu’um se considera una región de selva majestuosa y conservada en Quintana Roo, alberga una notable diversidad de flora característica de la zona. Entre las especies más representativas se encuentran el chicozapote, ramón, chakte viga, tzalam, ciricote, granadillo y ya’axnik.
A través de monitoreos y el empleo de cámaras trampa, se ha confirmado la presencia de diversas especies, incluyendo el venado, puma, mono araña, tepezcuintle, pecarí de collar, tigrillo y jaguar. Estos hallazgos subrayan la importancia de la zona, ya que este ecosistema actúa como un refugio crucial para la fauna en peligro de extinción.
Paralelamente y con el fiel compromiso de proteger más extensiones de selva; la cooperativa está gestionando la titulación de otras 50 hectáreas contiguas, con el objetivo de ampliar y fortalecer esta área de conservación.
Ligado al proceso de conservación, en el 2023 se inició con el diseño de un proceso pedagógico que va encaminado a formar agentes de cambio mediante la metodología “Aprender-Haciendo” a través del Programa Formativo en Agroecología y Vida Campesina Maya donde incidamos en la recuperación de saberes campesinos, la identidad cultural, la protección de nuestra biodiversidad y trenzar la educación campesina-agroecológica con la organización campesina del territorio maya, movilizándonos hacia una transformación social en Quintana Roo.




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